Pero como tampoco es cuestión de responder a los los entresijos de la existencia vital en un post, y menos un sábado a las 9 de la mañana...voy a centrarme en la parte lúdico festiva del evento que nos ocupa.
Lo que viene a ser el regalo vaya.
Hace ya tiempo que nos dimos cuenta de que la acumulación de objetos no da la felicidad, que es mejor una cena en buena compañía y un obsequio que nos haga disfrutar el presente.
En eso pensaron mis amigas cuando me regalaron un fantástico bono para un masaje "Cuerpo y Mente" en el céntrico Spa Silom. Sencillamente fantástico.
Durante dos horas pensé que estaba en Bali, rodeada de agua, en un oasis de paz...luego salí a la calle Valencia y volví a la realidad , pero como se trata de vivir el presente , obvié el ruido de los coches y la gente stresada y seguí mentalmente en Bali , por lo menos hasta llegar al metro.
Gracias chicas!!!







